PHOENIX – En una importante victoria que permite a los empleados estatales, municipales y de distritos escolares de Arizona conservar sus derechos sindicales, un juez bloqueó la semana pasada un esfuerzo para prohibir la negociación colectiva de los empleados públicos en todo el estado.
La legislatura de Arizona tenía hasta el lunes para apelar el fallo, pero decidió no hacerlo tras enfrentar un activismo incesante por parte de los miembros de AFSCME y otros trabajadores de servicios públicos.
Las cinco uniones locales de AFSCME en el estado se aliaron para presentar la demanda con el fin de proteger a los trabajadores de servicios públicos en Arizona. Un juez de la Corte Superior del Condado de Maricopa falló a favor de AFSCME, sosteniendo que incluir este intento de prohibir la negociación colectiva en el sector público en la boleta electoral de noviembre violaría la Constitución de Arizona.
Los demandantes en el caso fueron la Local 449 de AFSCME, la Local 905 de AFSCME, la Local 2384 de AFSCME, la Local 2960 de AFSCME y la Local 3282 de AFSCME, así como la Asociación de Educación de Arizona (Arizona Education Association).
“En un momento en que los trabajadores de Arizona están luchando por sobrellevar el aumento vertiginoso en el costo de los comestibles, la gasolina y la atención médica, lo último que necesitamos es que nos silencien en el trabajo”, señalaron los miembros de AFSCME Arizona en un comunicado conjunto cuando se dio a conocer el fallo en julio. “Estamos agradecidos de que este esfuerzo haya fracasado, pero como todavía hay muchos habitantes de Arizona que siguen luchando, continuaremos abogando y organizándonos por lugares de trabajo más seguros, salarios justos y una buena atención médica.”
Ahora que las libertades sindicales de los trabajadores públicos no estarán en la boleta electoral de noviembre, los miembros de AFSCME en Arizona se enfocarán en elegir candidatos que apoyen a los trabajadores de servicios públicos. Esa es la mejor manera de garantizar que ataques como este no vuelvan a ocurrir o que sean derrotados si se intentan de nuevo.